Diputado Bonilla propone reducir los sueldos de los altos funcionarios

Diputado Bonilla propone reducir los sueldos de los altos funcionarios

Los beneficios económicos que perciben los funcionarios públicos en México son altísimos y abusivos, sobre todo si los comparamos con lo que gana la mayor parte de la población que debe sobrevivir con sueldos raquíticos.

Los ingresos del presidente de la república, los secretarios de estado, gobernadores, alcaldes, senadores y diputados son ofensivos y llegan al derroche.

Nuestro país tiene 120 millones de habitantes de los cuales solamente 50 millones son económicamente y de ellos menos del 7 por ciento gana 10 mil pesos mensuales o más. En tanto, la pobreza extrema abruma a casi la mitad de la población.

Esta semana presenté en la Cámara de Diputados una iniciativa de ley que pretende cortar por lo sano los altos y abusivos salarios de los políticos. Tal iniciativa impondría sueldos tope a todos y cada uno de los funcionarios.

Actualmente, un secretario de estado recibe como remuneración más de 2 millones 300 mil pesos anuales netos más otras prestaciones.

Por su parte, cada senador de la república percibe anualmente retribuciones netas cercanas a los 2 millones de pesos.

Los diputados federales ganan cada año un millón y medio de pesos cada uno.

En el poder judicial, al presidente de la corte se le pagan 6 millones 760 mil pesos anuales.

Cada uno de los ministros de la Suprema Corte de Justicia de la Nación recibe anualmente entre sueldo base y prestaciones 4 millones 200 mil pesos.

México sostiene los excesos de esta alta burocracia a costa de su propio desarrollo. Por una parte, el país sigue padeciendo fuertes atrasos de infraestructura y muchos de sus habitantes pasan hambre, y por otra, la élite gubernamental se da la gran vida gracias al erario público.

Para justificar las altas remuneraciones de la burocracia de primer nivel se argumenta que de esa manera se garantiza contar con personas altamente calificadas y comprometidas, que de otra forma no prestarían sus servicios en la administración pública.

La verdad es que la mayoría de esos cargos están en manos de aliados políticos, parientes y recomendados que difícilmente pasarían la prueba de una agencia de reclutamiento de personal.
También se dice que es recomendable pagarle bien a los políticos para que no roben. Lo cierto es que el que es corrupto lo será hasta la muerte sin importar el salario que gane, a menos que le amarren las manos.

Sondeos de opinión demuestran la enorme desconfianza que inspiran los funcionarios públicos, no sólo porque ganan mucho sino también por su pobre desempeño y porque generalmente se les asocia con la deshonestidad y la incompetencia.

El insigne mexicano Benito Juárez decía que los servidores públicos “no pueden improvisar fortunas, ni entregarse al ocio y a la disipación; sino consagrarse asiduamente al trabajo, disponiéndose a vivir en la honrosa medianía que proporciona la retribución que la ley les señala”.

En esta época de abrumadora corrupción, impunidad y cinismo es preciso rectificar el camino y aprender a vivir bajo los principios éticos del presidente Juárez, comenzando por bajarle el sueldo a los altos funcionarios públicos.

Fin a salarios abusivos de los politicos

Los salarios que perciben los funcionarios públicos en México son altísimos y abusivos, sobre todo si los comparamos con lo que gana la mayor parte de la población que debe sobrevivir con sueldos raquíticos.Presenté en la Cámara de Diputados una iniciativa de ley que pretende cortar los altos y abusivos salarios de los políticos. Tal iniciativa impondría sueldos tope a todos y cada uno de los funcionarios.Te invito a conocer y apoyar esta iniciativa: http://jaimebonilla.com/reduccion-salarios/

Posted by Jaime Bonilla Valdez on Viernes, 10 de abril de 2015