Peña Nieto, pan y circo

Peña Nieto, pan y circo

La visita esta semana de Enrique Peña Nieto a Baja California tiene las mismas características de la anterior ya que no reviste la mayor trascendencia.
Lejos de preocuparse por resolver los graves problemas que aquejan a esta frontera, el presidente viaja tres mil kilómetros para entrevistarse con un grupo de empresarios e inaugurar un entronque carretero.
Quedarán pendientes, como siempre, los grandes temas que en verdad lastiman a los bajacalifornianos.
Ejemplos hay muchos:
La pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores como consecuencia de las pésimas medidas económicas adoptadas por el gobierno de Peña. Tal es el caso del incremento del IVA en la frontera en casi un 50 por ciento.
Otro duro golpe a la economía tiene que ver con el aumento constante de los precios tanto de las gasolinas como de la energía eléctrica.
Y qué decir de los casi medio millón de “autos chocolate” cuyos conductores viven en constante zozobra, y cuya regularización no se ha logrado por puro capricho de la federación.
El tema de la seguridad pública es otro de los grandes pendientes del gobierno mexicano.
Desde que inició su mandato el primero de diciembre de 2012, Peña Nieto ha realizado compras si precedentes en armamento.
De acuerdo a los últimos datos disponibles, durante la administración de Peña el gobierno mexicano ha gastado 68 mil millones de pesos en todo tipo de armas, municiones, vehículos blindados, tanques y helicópteros. No hace mucho, cruzaron la frontera de Nuevo Laredo 27 vagones de ferrocarril con 30 millones de balas adquiridas en el vecino país.
El Departamento de Estado de los Estados Unidos informó que el gobierno de Enrique Peña Nieto ha comprado 100 veces más armas que cada uno de sus predecesores.
¿Y todo para qué? De nada ha servido tanto despilfarro.
La violencia sigue aumentando a lo largo y ancho de la república pero en especial en esta frontera.
Lo que no ha querido entender Peña ni su gabinete es que la descomposición social no se combate con balas ni con más policías y soldados en las calles.
Para erradicar los graves problemas que aquejan a los mexicanos hace falta una estrategia política de amplio contenido social que sea capaz de proporcionar oportunidades de educación, seguridad, vivienda, salud y empleos bien remunerados a la población.
Pero es evidente que a Peña Nieto eso no le importa.
Su único objetivo consiste en consolidar económica y políticamente a la camarilla que se apoderó de México bajo el esquema neoliberal, diseñado a modo para beneficio de unos cuantos y en detrimento de la inmensa mayoría de los mexicanos.
Como los emperadores romanos, Peña oculta las malas prácticas de su gobierno ofreciéndole al pueblo nada más que pan y circo.