No a la Reelección.

No a la Reelección.

NO A LA REELECCIÓN.
Intervención del Diputado Jaime Bonilla Valdez, el 05 de Diciembre del 2013.

La comisión de fraudes que hacen dudar respecto a la equidad y transparencia electoral, han conducido a una encrucijada de indeseables consecuencias. Los Partidos Políticos tienen la oportunidad y el deber de reconstruir la confianza de la ciudadanía en los procesos electorales, con candidaturas fuertes, claras, bien definidas en lo ideológico, sin coaliciones pragmáticas inmorales que confunde al electorado. Sin “premios de consolación” o “incentivos” para los tránsfugas claudicantes que las proponen. NO A LA REELECCIÓN .

Deberá propiciarse un clima de certidumbre ideológica que ha faltado en los últimos procesos electorales. Las candidaturas individuales deberán ser congruentes con los posicionamientos históricos y plataforma política de los Partidos que las postulen. Atacar la ideología es la exaltación de la anti política, porque la política es el arte y el oficio de aplicar las ideas a la acción.

Un político de verdad sin ideología es inconcebible; por eso quienes afirman que lo importante es la figura del candidato o “EL CONSENSO”, sin importar las ideas políticas, solo exhiben su ignorancia y su incapacidad para la debida atención de los asuntos públicos.

Las coaliciones en política no representan posicionamientos ideológicos ciertos, son coyunturales, son soluciones solo en apariencia, meramente formales, constituyen la renuncia de los programas propios, la abdicación de los principios y su sustitución por una mezcla de intereses individuales egoístas y pragmáticos que solo buscan parcelas de poder real. Constituye la propuesta favorita de aquellos que de antemano se saben perdedores en las justas democráticas al interior y al exterior de los partidos en los que militan y se constituyen en auténticos “grupos de presión política” para ver que logran.

Hace no muchos años, en la coyuntura electoral, el pueblo en su infinita sabiduría denominó a estas coaliciones, “concertacesiones”, o el concierto de los perdedores. Juego inmoral antidemocrático en el que los que pierden ganan y viceversa, perfectamente conocido por sus operadores originales Salinas, Zedillo, Fox y Calderón, y por las víctimas de la inmoral coalición PRI-PAN, Ingeniero Cuauhtémoc Cárdenas Solórzano y Licenciado Andrés Manuel López Obrador.

Un partido de ideología revolucionaria y progresista como el Partido del trabajo NO podrá comprometerse jamás a compartir sus triunfos democráticos con la dirigencia reaccionaria del Partido Acción Nacional, que representa todo lo contrario al ideal de Democracia con Justifica Social y de No Reelección del Constitucionalista de Querétaro, que es el que animó al PRI en sus orígenes, el PRI de Lázaro Cárdenas y López Mateos y a los auténticos partidos de izquierda como el nuestro.

Que quede claro, el PT no anda en busca de proyecto político, lo tiene desde su creación y este es el contenido programático de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos; la suma de las garantías individuales y sociales que consagra; la democracia social, justicia electoral y no reelección.

Más que en liderazgos políticos providenciales o conductores iluminados de cualquier signo; confiamos en la inteligencia y en el olfato político de las mayorías que saben perfectamente quienes son los responsables de la debacle social y económica ocurrida en México, que partió del abandono del modelo económico de la Revolución Mexicana, que probó ser el mejor para el país y le dio Paz Social y evidente progreso cultural, social, político y económico. Por eso aparece en la vida política, para rescatar los principios ideológicos y programa de acción de la Revolución Mexicana.

La inmensa mayoría de los mexicanos rechazamos la REELECCIÓN, porque la propuesta de darle nueva vigencia, abre el paso a una reelección del Presidente de la República y al eventual advenimiento de una dictadura. No se olvida la trágica reelección de Obregón, la muerte del Caudillo y el Maximato de Calles, desviación histórica que salvara el Presidente Cárdenas con el respaldo del pueblo y los sectores del Partido Político de la Revolución, el autentico PRI, incluido su cuarto sector constituido por los militares de la Revolución, el traicionado por los tecnócratas desnacionalizados que hoy se amparan en sus siglas y reniegan de la ideología de izquierda del origen.

No a la Reelección que nos divide; proyecto electorero coyuntural del PAN, sus aliados del PRD y de sus priistas desviados. Sí a la renovación democrática de los gobernantes.

El premio a un buen desempeño no debe ser la reelección, como proponen legisladores del PAN, del PRI y del PRD, con sus corifeos del VERDE con increíble desparpajo y torcido propósito. ELLO SIGNIFICARIA LA PROSTITUCIÓN DEL EJERCICIO POLÍTICO.

Hago un respetuoso llamado a mis hermanos mexicanos, Legisladores de los citados Partidos Políticos PARA QUE ABANDONEN SU PROPUESTA REELECCIONISTA, No se manchen. No signen el triste ejemplo de aquellos miembros del Congreso Mexicano, Senadores y Diputados que aceptaron la Protesta como Presidente de México el Usurpador Victoriano Huerta en 1913 y convalidaron el asesinato del Presidente Madero; tampoco imiten la conducta de aquel lacayuno Congreso Callista que reformó la Constitución de 1917 para permitir la reelección como Presidente de México e su paisano sonorense Álvaro Obregón, con triste epílogo en “La Bombilla” en San Ángel.

Tampoco olviden el triste papel, igualmente lacayuno de los Senadores y Diputados del Congreso de la Unión que permitieron las sucesivas reelecciones del corrupto Dictador Porfirio Díaz, que enlodaron su pasado de gloria como defensor de México frente al invasor extranjero y sus aliados, los mexicanos traidores de entonces.

El sistema político de México dejará de ser el sistema impuesto por la Revolución Mexicana, el día que deje de encarnan el ideal democrático anti reeleccionista por el que murieron Madero, Carranza, Villa, Zapata y más de un millón de mexicanos, más del diez por ciento de la población de entonces. En todo caso, marcará el inicio de una nueva etapa en la lucha democrática del pueblo de México que sin duda alguna volverá a levantarse contra la reelección de sus gobernantes. Porque no olvida las severas lecciones de su Historia.

Reserva del artículo 115 by Jaime Bonilla Valdez

Reserva de los artículos 59 y 116. by Jaime Bonilla Valdez