Nada hace el gobierno para frenar la carestía

Nada hace el gobierno para frenar la carestía

Como si no fuera suficiente con ser el municipio más endeudado de México, padecer un pésimo gobierno municipal y sufrir el azote de la inseguridad, Tijuana presenta además la tasa de inflación más alta del país.
El año pasado los precios subieron un promedio de 8 por ciento y en lo que va de 2016 la situación parece empeorar.
De acuerdo al Colegio de la Frontera, la canasta básica para una familia de 4 personas es de 6 mil 800 pesos, 2 mil 100 pesos por encima de los 4 mil 700 que se paga en el centro del país.

Además del costo de los alimentos, las tarifas del transporte representan otro duro golpe a los habitantes de esta ciudad. Así, por ejemplo, una familia integrada por cuatro personas debe desembolsar cada mes al menos 4 mil 480 pesos para trasladarse al trabajo y a la escuela.

En Tijuana, el promedio que se paga por concepto de alquiler de una vivienda es el más elevado de toda la frontera norte, ya que rebasa los 4 mil 786 pesos mensuales. Eso sin contar con el hecho de que aquí las rentas se cobran en dólares.. ¡y ya ve usted cómo nos está yendo con la devaluación!

Otros gastos que inciden considerablemente en el presupuesto familiar son los que tienen que ver con los consumos de electricidad, agua, telefonía y gas.

Un comparativo entre los gastos básicos de una familia tijuanense y una de la Ciudad de México revela hasta qué punto ha llegado la carestía de la vida en nuestra ciudad, ya que mientras que aquí una familia promedio debe desembolsar cada mes unos 10 mil pesos para subsistir, en la capital del país la cifra apenas rebasa los 6 mil pesos.
Ante a un gobierno central que nada hace para favorecer la economía nacional; un gobernador preocupado exclusivamente por incrementar su patrimonio; y un alcalde desconectado de la realidad, a los habitantes de Tijuana no les queda otra que seguir sufriendo la consecuencias de la irrefrenable espiral inflacionaria.