México en el sótano de los salarios mínimos

México en el sótano de los salarios mínimos

Hubo una época en la que México era el ejemplo a seguir para los países hispanoamericanos. Éramos un referente cultural, social y económico.
Hoy en día, ante los ojos de América Latina y el resto del mundo somos una lamentable muestra de antidemocracia, corrupción gubernamental, impunidad e inseguridad.
Para colmo, México es también una de las naciones de la región donde los trabajadores son peor remunerados. De hecho, ocupamos el lugar número 15 de 17 países latinoamericanos, la mayoría de ellos más reducidos en cuanto a territorio y población.
A manera de ejemplo, les diré que en México, con 120 millones de habitantes y casi dos millones de metros cuadrados de superficie, el salario mínimo es de 129 dólares mensuales mientras que en Costa Rica, con cinco millones de habitantes y un territorio 40 veces menor que el nuestro, el salario es 400 por ciento más alto ya que asciende de 535 dólares mensuales.

Desde luego que nada justifica esta situación. Sobre todo si sabemos que nuestro país es el principal exportador de hispanoamérica por un monto anual de 430 mil millones de dólares.
“Quien trabaja no debe ser pobre”, afirma la organización de la sociedad civil Acción Ciudadana Frente a la Pobreza, y no podemos menos que estar de acuerdo.
En este mismo espacio hemos denunciado en otras ocasiones las causas por las que no se pagan salarios justos en nuestro país. Las principales son: la falta de sensibilidad social del gobierno de la república y su entreguismo al esquema neoliberal.
Sin un gobierno honesto, nacionalista y comprometido con las causas sociales, no veo cómo podamos salir de la miseria salarial en que nos tiene metido el régimen corrupto del PRI y el PAN.