Discursos

El Diputado Jaime Bonilla participa en la vigésima Reunión Interparlamentaria México-Canadá

El Diputado Jaime Bonilla participa en la vigésima Reunión Interparlamentaria México-Canadá

Ottawa, Canadá. 25 de Noviembre del 2014. El día de hoy el diputado Jaime Bonilla participó en la clausura de la vigésima Reunión Interparlamentaria México-Canadá.

Los dos grandes temas del encuentro de dos días fueron la cooperación económica y competitividad, así como movilidad y vínculos humanos. También se evaluó el comercio bilateral a 20 años de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio de América del Norte y se analizaron los acuerdos multilaterales como la Alianza del Pacífico y el Acuerdo de Asociación Transpacífico (TPP).

La intervención del diputado Jaime Bonilla cuestionó la falta de reciprocidad que existe entre ambas naciones en su intercambio comercial, así como las injustas exigencias de visado a los mexicanos que visitan Canadá. “Pareciera que los canadienses quieren ser amigos del gobierno mexicano pero no de los mexicanos”, concluyó el diputado Jaime Bonilla.

Durante la participación del diputado Jaime Bonilla el estrado estaba integrado por la senadora Marcela Guerra, el senador Pierre Claude Nolin, el diputado Bernard Trottier, el senador Cesar Octavio Pedroza y el diputado Alejandro Rangel Segovia.

“Le damos un rotundo no a la homologación del IVA en la frontera” – Diputado Jaime Bonilla

“Le damos un rotundo no a la homologación del IVA en la frontera” – Diputado Jaime Bonilla

Ciudad de México, Octubre 18 del 2013. Estenografía y video de la participación del diputado Jaime Bonilla en el congreso de la unión, donde se reserva a modificar la tasa preferencial del IVA en las regiones fronterizas del norte de México. “En la Comisión de Asuntos Frontera Norte, le damos un rotundo no ala homologación del IVA en la frontera y nosotros en el PT no traicionaremos a nuestros ciudadanos“, enfatizó el diputado Jaime Bonilla durante su intervención el día de ayer.

Estenografía.

Video.

Primer discurso del Diputado Federal Jaime Bonilla Valdez

Con la Venia de la Presidencia
Compañeros y compañeras Diputados

Estamos en la recta final de la administración de Felipe Calderón, toca el turno al análisis de la política exterior.

Los legisladores del Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo reconocemos que en este tema hay una luz y muchas sombras.

En esta oportunidad queremos hacer una serie de reflexiones sobre los temas que consideramos que marcaron la agenda en materia de política exterior.

Uno de los aspectos centrales es cómo nuestro país ha renunciado a ejercer una política exterior que defienda nuestros intereses. La realidad que no admite controversia alguna es que nos hemos plegado a los dictados de la Unión Americana renunciando a la defensa de la Soberanía.

La administración de Felipe Calderón en el marco de la lucha contra el crimen organizado, ha cedido decisiones que debieron ser tomadas con pleno respeto a los postulados que se consagran en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

La Iniciativa Mérida, los Operativos Rápido y Furioso y Arma Blanca, son ejemplos claros, donde las autoridades de Estados Unidos han pasado por encima de nuestra Soberanía, llegando al grado de hacer constar que las autoridades mexicanas no sabían que se estaban llevando a cabo en territorio nacional.

El saldo rojo de la lucha entre los carteles de la droga y las fuerzas de seguridad mexicanas, se lleva a acabo con armas que son compradas en Estados Unidos principalmente, las cuales ingresan de manera ilegal a nuestro territorio, con la complicidad de las autoridades aduaneras del país.

Han existido momentos en los que el manejo de la política exterior fue lamentable por parte de los gobiernos panistas. Es cuestión de recordar la frase: ¨comes y te vas¨.

Sin embargo, la política exterior no ha estado exenta de situaciones difíciles como son los casos de Cuba y Francia, reconociendo que en el caso cubano se ha recuperado la buena relación que históricamente han tenido ambas naciones.

La practica del entendimiento basado en una relación respetuosa, debe ser el motor principal para trabajar de manera coordinada tanto el Poder Ejecutivo, como el Poder Legislativo, pues los asuntos manejados en el contexto internacional, es un asunto que le compete a todo el pueblo de México y no solo a quienes nos corresponde su representación.

No debemos dejar en descubierto, particularmente la intención de estrechar aún más los lazos de unión con los otros pueblos de nuestro continente, así como mejorar y hacer perdurar nuestra política de ser un país amistoso en todo el mundo.

No obstante, también es necesario ser lo suficientemente congruentes con nuestras posturas respecto de los temas que benefician a los habitantes de nuestro país, pues la aprobación de tratados internacionales, siempre deben estar sujetos al consenso y al beneficio de los mexicanos.

En ese sentido, nos preocupa enormemente que se han dado retrocesos en este punto, porque el Poder Legislativo aprobó una nueva Ley de Tratados, donde fue prácticamente borrada la intervención del Senado de la República en la ratificación de dichos instrumentos.

El nuevo marco jurídico que se aprobó implica que se generen una serie de acuerdos de carácter administrativo, lesivos para nuestro país, que ya no pasan por el conocimiento de la Cámara de Senadores.

Esta Legislatura, debe revisar con todo cuidado este asunto, porque prácticamente se esta entregando de manera incondicional el manejo de la política exterior a los intereses del extranjero.

Compañeros y compañeras Diputados

Otro aspecto que genera preocupación es la situación de los migrantes. En este contexto, es necesario que la presente Legislatura redoble sus esfuerzos para impulsar que sean adecuados los mecanismos legales que permitan dar un trato digno a cualquier persona que se encuentre en estos casos, tanto en nuestro país y los Estados Unidos, como en cualquier otro ya sea de Frontera o de cualquier Continente.

Es lamentable, que seguimos siendo el país que mas migrantes produce. Tal es el caso que según el Centro de Estudios Hispánicos, en el periodo del año de 1995 al 2000, emigraron a los Estados Unidos 3 millones de mexicanos, mientras que en el periodo del 2005 al 2010 se sumaron 1.4 millones mas, es decir, casi 4 millones y medio de connacionales que buscaron mejores condiciones de vida del lado americano de la frontera, al no encontrarlas aquí.

Estas cifras corroboran la necesidad de encontrar una solución de largo plazo para el tema migratorio entre México y Estados Unidos.

Además, hay que decir que no solamente existen mexicanos en esta condición en el interior de este país vecino, pues estamos hablando de que por sus condiciones geográficas, México es paso obligado para el traslado de miles de personas que buscan el sueño americano.

De esta forma, encontramos personas de origen latinoamericano, e incluso europeos y asiáticos, quienes también integran estas filas de migrantes, pero a quienes de igual manera se les debe garantizar el respeto a sus derechos sin menoscabo a sus anhelos de conseguir un mejor futuro, pretendiendo ingresar a los Estados Unidos de Norteamérica.

El Gobierno mexicano debe redoblar sus esfuerzos en dos vías fundamentales para atender el tema de los mexicanos que migran hacia ese país del norte. El primero, es el relativo a que haya condiciones para retener a esos mexicanos en territorio nacional, generando empleo digno y bien remunerado.

El segundo es el relativo a las labores de cabildeo para que Estados Unidos apruebe un Acuerdo Migratorio que le de seguridad jurídica y derechos plenos a todos los mexicanos que residen en dicho país.

Compañeras y compañeros Diputados.

México se ha distinguido por enarbolar una política exterior respetuosa, basada en el principio de autodeterminación de los pueblos, promoviendo el entendimiento y la cooperación.

Esta conducta tiene origen en las aportaciones del diplomático mexicano Genaro Estrada, que en su labor de embajador construyo los dos pilares que constituyen lo que se conoce como ¨Doctrina Estrada¨, la cual se cristaliza en el año de 1931 en el contexto en que las potencias extranjeras como una forma de presión a los países débiles, decidía reconocer o no a los gobiernos surgidos de los procesos de insurgencia.

Queremos destacar una vez mas un extracto de dicha doctrina, que ilustra lo antes mencionado:

¨México no se pronuncia en el sentido de otorgar reconocimientos, porque considera que ésta es una práctica denigrante que, sobre herir la soberanía de otras naciones, coloca a éstas en el caso de que sus asuntos interiores puedan ser calificados en cualquier sentido por otros Gobiernos, quienes, de hecho, asumen una actitud de critica al decidir, favorable o desfavorablemente, sobre la capacidad legal de regímenes extranjeros.¨

Es por ello, que hacemos un respetuosos llamado al Poder Ejecutivo a que en los meses que restan, podamos revisar de manera abierta la política exterior, recuperando el contenido de defensa de la Soberanía con la firme intención de salvaguardar los activos que tiene el país, como es el caso de los recursos energéticos, el agua, los litorales y los minerales.

Además, es preciso hacer una profunda revisión de la política interior incluyendo el tema de seguridad. Creemos que si se enarbola una política interior correcta, ello traerá como consecuencia una política exterior sana.

A fin de cuentas, la política exterior manejada con dignidad, no es sino la continuación de la política interior.

Al hacer el análisis de este ultimo año de gobierno, estamos obligados a hacer un balance de lo realizado en toda la administración que concluye.

Por ello es importante destacar que no se respetaron los principios normativos previstos en la fracción X del artículo 89 Constitucional, que a la letra señala:

Dirigir la política exterior y celebrar tratados internacionales, así como terminar, denunciar, suspender, modificar, enmendar, retirar reservas y formular declaraciones interpretativas sobre los mismos, sometiéndolos a la aprobación del Senado. En la conducción de tal política, el titular del Poder Ejecutivo observara los siguientes principios normativos: la autodeterminación de los pueblos; la no intervención; la solución pacifica de controversias; la proscripción de la amenaza o el uso de la fuerza en las relaciones internacionales; la igualdad jurídica de los Estados; la cooperación internacional para el desarrollo; el respeto, la protección y promoción de los derechos humanos y la lucha por la paz y la seguridad internacionales.

En los doce años de gobiernos panistas, se abdico del liderazgo que México ejercía en América Latina y a los países emergentes. Este liderazgo fue ejercido por Brasil y Venezuela.

Por ello es importante que la política exterior mexicana, que por disposición constitucional es una política de Estado, busque fortalecer los lazos de cooperación económica y cultural con todos los países del mundo, en particular los de América Latina a los que nos unen fuertes lazos de hermandad.

De los pocos aspectos rescatables de esta administración, lo es recomponer nuestra relación con el hermano pueblo cubano. Al menos se dejaron atrás los actos injerencistas del gobierno foxista.

Finalmente, hacemos un llamado a las fuerzas progresistas a recuperar los principios rectores de la tradicional política exterior mexicana.

En este sentido, el Grupo Parlamentario del Partido del Trabajo promoverá las medidas legislativas necesarias para cumplir dicho objetivo.

Es cuanto Diputado Presidente.

Muchas Gracias.

(Ciudad de México, Distrito Federal, 13 de Septiembre del 2012)